Mi Frustración y Yo
19.10.2018

Hace poco más de tres años, cuando estaba en mi mejor momento físico, dándole sin parar a los pedales y disfrutando de los entrenamientos de fuerza, me azotó una enfermedad, que si bien no pudo alejarme mucho de la bici, me forzó a dejar los entrenamientos en sala.
Nunca fui amante del deporte. Sufría tanto en el colegio como en el instituto cada vez que se acercaba la hora de educación física.