¿Nuevas dietas 2018?

No son pocos los días que alguien me pregunta o me comenta sobre una nueva dieta, " Mara, ¿has oído hablar de la dieta del ayuno?", "¿y la dash?", "¿Qué te parece la flexitariana?", "crees que me irá bien?", "¿perderé la grasa que me sobra?" .
Evidentemente yo no experimento con mi cuerpo, ni hago estudios científicos sobre las nuevas tendencias en dietas milagro. No lo hago y tampoco quiero hacerlo. Básicamente no apuesto por dietas que eliminen alguna de las comidas principales del día, o las que eliminan macronutrientes, ni esas tan complicadas donde tienes que hacer ciertas cosas, a ciertas horas, en ciertos días....ese larguísimo etcétera.
Creo firmemente que hay que olvidarse de la palabra DIETA como algo transitorio y algo "negativo". Hay un primer planteamiento que debemos hacernos, "¿Cómo he llegado a tener este exceso de grasa en mi cuerpo?", porque la solución no está en hacer dietas que te den resultados en poco tiempo. Se trata de APRENDER A COMER, porque esas dietas, tan famosas, no puedes continuarlas el resto de tu vida. ¿Qué sucederá el día que vuelvas a los antiguos hábitos?.
Una persona que necesite realizar una pérdida de grasa, debe aprender a comer de forma equilibrada, en concordancia a su metabolismo basal y a la actividad física que realice. Porque, a no ser que haya un diagnostico medico que te limite ciertos alimentos, carece de sentido eliminar nutrientes esenciales para el organismo.
Hay que aprender a comer, hay que hacer ejercicio regularmente, hay que educar la mente y quitarle ese concepto negativo tan famoso: "ahora no como de esto o de lo otro porque estoy a dieta". ¡NO!, hay que pensar y saber que, "no como esto o lo otro, porque quiero mantenerme saludable".
La
cuestión es simple, todo se reduce a matemática básica. Un déficit calórico
para la perdida de grasa y una ingesta adecuada a tus necesidades para
mantenerte. No hay más.
Tú dieta milagro, la definitiva, la más de lo más, no la van a inventar este mes. La alimentación saludable ya existe y hay que ser constante, porque cualquier "dieta" que tenga una caducidad, está totalmente abocada al fracaso.
