Las Agujetas
Si hay algo típico cuando retomamos una actividad abandonada o cuando decidimos empezar con algo nuevo, son las agujetas.
Es una pregunta que me han hecho muchas veces, ¿por qué salen las agujetas?
Bueno a las agujetas podríamos definirlas como mialgia diferida o dolor musculuar postesfuerzo. Este dolor es característico por ser intenso, localizado y afecta al grupo o grupos musculares que hayamos trabajado a una intensidad superior a la que solemos estar acostumbrados.
¿Cómo se generan?
Pues sorprendentemente a pesar de ser algo tan extendido, aun no se ha dado una explicación unánime al respecto.
Una de las explicaciones más extendidas y aceptadas es que se tratan de microrroturas de las fibras musculares. Estas fibras se romperían mientras hacemos ejercicio debido a la intensidad más alta de lo habitual a la que sometemos a los músculos.
Otra de las explicaciones que se le da, aunque menos aceptada, es que mientras hacemos ejercicio los músculos se calientan provocando microlesiones que provocarían el característico dolor que todos conocemos ya.
Lo que sí está comprobado ya es que las explicaciones que hablaban de formación de cristalitos de ácido láctico en los músculos están completamente descartadas y por mucho que nos la repitan, es totalmente incorrecta.
En cualquier caso, lo que sí se sabe es que las agujetas aparecen cuando realizamos ejercicios o actividades que implican contracción muscular, en especial si esta se trata de tipo excéntrica y si somos novatos en la actividad a realizar.
¿Qué Hago para que no aparezcan?
Por lo general, cada vez que hagamos un esfuerzo por encima de lo que nuestros músculos tienen por costumbre, vamos a sentir agujetas y difícilmente nos vamos a poder librar de ella.
Lo que sí podemos hacer es minimizarlas tomando unas pequeñas medidas, antes y después del ejercicio.
Debemos realizar tanto un calentamiento progresivo como estiramiento antes de empezar el ejercicio físico para minimizar su impacto. Y algo de lo que ya hablamos son los estiramientos al terminar, los cuales no nos van a ayudar a que no aparezcan las agujetas, pero sí a minimizar el dolor tendremos.
Sobre como recuperarnos una vez hayan aparecido, no existe evidencia científica de cuál es el mejor tratamiento posible. Sin embargo, algunos expertos sugieren realizar un tratamiento similar al que se hace con la rotura de fibras:
Un descanso adecuado: planificar días de reposo entre nuestros entrenamientos nos ayudará a darle tiempo al tejido a recuperarse.
Aplicación de hielo: de esta manera ayudaremos a desinflamar y anestesiar ligeramente el dolor, ayudando a la recuperación.
Recuperación activa: aunque existe controversia, la recomendación habitual es seguir haciendo ejercicio - siempre que cumplamos con los días de reposo y que el dolor no pueda estar anunciando una lesión - de manera que se aumente el riego sanguíneo de la zona afectada.
¡AH! OLVIDA YA LO DEL AGUA CON AZUCAR
Lo que debemos saber es que las sentiremos y que no hay que desanimarse a seguir haciendo ese ejercicio.

