Cómo Colocar Tus Calas MTB
Cuando llevas un tiempo haciendo ciclo, el siguiente paso es comprarte las zapatillas correspondientes, algo que al principio no ves necesario, pero después ya no sabes pedalear sin ellas. Sin embargo, una mala colocación de las calas nos puede llevar a tener molestias en la planta del pie o en las rodillas. Cuatro sencillos pasos van a ayudarnos a llevar unas calas bien colocadas para poder transmitir correctamente la fuerza que ejercemos sobre el pedal y aprovechar el 100% del pedaleo.

1º Los estudios biomecánicos sugieren el área existente entre las líneas que proyectan los ejes transversales de la epífisis distal del primer y último metatarsiano, traducido al español, el área entre el hueso de la bola del pie y la zona del juanetillo, cómo la más adecuada para posicionar la cala.

2º Una vez tengamos los dos puntos localizados, con la bota puesta volvemos a localizarlos

3º Haz una marca con lápiz para no perder la referencia

4º Hay que procurar centrar la cala lo mejor posible dentro del espacio que tenemos para ello.

Y ya lo tenemos. En un principio no hay que darle ninguna inclinación a la cala, debe ir lo más perpendicular posible al suelo, siendo 90º la inclinación inicial adecuada.
Si tuviéramos alguna molestia en la cara interna o externa de la rodilla, algo que se suele solucionar de manera sencilla, girando la puntera de la zapatilla hacia donde nos duele.
Por ejemplo, si nos duele la cara interna de la rodilla derecha, debemos girar la cala ligeramente hacia la derecha, de manera que el talón sale y la puntera entra. Con este ajuste, se hace más fuerza con la cara externa de la rodilla.
¡OJO! no girar demasiado las calas ya que no queremos pasar de un dolor a otro. Los giros han de ser muy pequeños e ir probando.
El cambio más pequeño puede suponer un gran alivio, ya que podemos estar corrigiendo un vicio que tengamos, equilibrando el esfuerzo que hace la rodilla al pedalear.

